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Cada vez son más las personas que de cara al fin de su vida deciden que su cuerpo sea incinerado en lugar de inhumado. Es un proceso habitual pero cuya ejecución no resulta demasiado conocida, por eso no es extraño que existan dudas sobre cómo se lleva a cabo y por qué se incinera con ataúd al fallecido.

Cuál es el proceso por el cual hay que pasar para incinerar un cuerpo

Para que la incineración se lleve a cabo es necesario que alguno de los familiares del fallecido dé su consentimiento para ello a través de su firma. A continuación se procede a preparar el cuerpo extrayendo elementos que sea peligroso que se expongan a altas temperaturas, como un marcapasos.

En el siguiente paso se prepara el féretro eliminando ornamentos metálicos y plásticos, de forma que solo quede la caja de madera. Dentro de este se mete una pieza numérica que es indestructible y que permitirá entregar a la familia las cenizas correctas.

Para llevar a cabo la incineración de un cadáver es necesaria una combustión de unos 800 ºC o superior durante un período de 2 a 2,5 horas. Después, las cenizas se dejan enfriar durante 30 minutos y se procede a la refinación.

A través de la refinación se separan los restos humanos de otros posibles restos (prótesis, fijaciones del féretro, etc.) y las cenizas son pulverizadas hasta adquirir una consistencia similar a la de los granos de arena. Finalizado todo el proceso, las cenizas son entregadas a la familia junto con el certificado de cremación.

Por qué se incinera con ataúd y otras dudas habituales

La legislación española obliga a que a la hora de incinerar un cuerpo, este vaya dentro del ataúd, no es posible hacerlo de otro modo.

Pero hay otras dudas que son frecuentes cuando se trata de la incineración. Son muchos los que creen que se pueden incinerar en un horno crematorio varios cuerpos de forma simultánea, y en realidad esto no es posible. Igual que la ley obliga a quemar los cuerpos dentro del ataúd, también impone la prohibición de cremar más de un cuerpo a la vez. Solo hay una excepción, que se trate de madre e hijo fallecidos durante el parto.

Por otro lado, hay que aclarar que lo que se entrega a la familia son solo las cenizas del finado. Como se ha señalado antes, otros elementos como prótesis y elementos son eliminados a través del proceso de refinación.

Qué podemos hacer con las cenizas

Las cenizas son entregadas a los familiares en unas 24 horas. Si se va a proceder a su entierro se pueden usar las flores enviadas por amigos y familiares para adornar la tumba o columbario en el que las cenizas van a reposar.

Hay quien prefiere guardarlas en casa (esto se da poco hoy en día) y quien opta por depositarlas en algún lugar con carga sentimental. En este sentido, es muy importante revisar la legislación del lugar concreto en el que se quieren depositar las cenizas para ver si esto es posible y cómo debe hacerse.

 

El proceso de incineración es rápido y preciso, y permite a la familia darle al fallecido el final que a este le hubiera gustado recibir.