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Para algunas personas puede parecer complejo el hecho de hablar a las personas en el momento de su muerte. En este post, queremos demostrar por qué esto es tan importante y por qué todos deberíamos hacerlo cuando un ser cercano está falleciendo.

Se sabe que el oído es el último sentido que deja de enviar señales al cerebro durante la transición de la vida a la muerte. También sabemos que muchas personas caen en un estado de inconsciencia previo a la muerte, pero siguen manteniendo cierto nivel de actividad cerebral, durante el cual responden a estímulos auditivos de los familiares o amigos.

Esto lleva a confirmar el consejo de hablar con las personas moribundas incluso unos minutos más allá de la muerte clínica. Pero ¿cuánto tiempo debemos hablar a las personas en el momento de su muerte y durante cuánto tiempo nos escuchan?

¿Cuánto tiempo escucha una persona después de morir?

No podemos contestar a esta pregunta de una manera certera, pues el patrón de respuesta a estímulos auditivos durante la muerte e instantes posteriores no se da en todos los pacientes estudiados.

Lo que sí sabemos es cuánto tiempo tarda el cerebro en morir: a partir de 2 o 3 minutos de la muerte clínica se produce un daño irreversible en las neuronas. Sin embargo, existe la hipótesis de que, aunque con daños, el cerebro sigue funcionando de manera mermada hasta alcanzar los 10 minutos después de muerto.

¿Cuánto dura el cerebro después de la muerte?

La respuesta a cuánto dura el cerebro después de la muerte oscila entre los valores a partir de los cuales hay daños irreversibles y los ofrecidos por estudios que señalan que se puede detectar cierta actividad electromagnética incluso hasta 10 minutos tras el óbito.

Cuando uno muere, el cerebro sigue funcionando unos minutos, aunque a día de hoy no se sabe si esas señales recogidas en el electroencefalograma (ECG) implican o no una percepción consciente. Es decir, el cerebro sí escucha unos minutos tras la muerte clínica, pero ¿es capaz de reconocer las voces y de distinguir lo que dicen?

La ausencia de pruebas en uno u otro sentido nos invita a la prudencia.

¿Por qué es importante hablar a las personas en el momento de su muerte?

Aunque un ser querido pudiera estar en unas circunstancias que señalen como poco probable que nos pueda escuchar durante su paso de la vida a la muerte, hablar a las personas que están abandonando la vida también supone un consuelo para los que están acompañando durante el proceso.

Por un lado, uno siente que se ha expresado mejor en voz alta, incluso antes de que supiésemos que cuando morimos seguimos escuchando un tiempo. Por otro, los mensajes de amor y de despedida tranquila sirven como soporte para las otras personas allí presentes.

En nuestra opinión, es aconsejable hablar a las personas moribundas siempre, pero también a los difuntos durante el velatorio, ceremonia de despedida que se celebra para más para los vivos que para los difuntos. Las flores, las ceremonias o la reunión de los seres queridos tienen su significado y su papel desde el punto de vista de la gestión saludable del duelo.

No se trata de si uno cree o no en un alma inmortal ni de cuánto tiempo escucha un muerto, aunque sean factores importantes, sino de acompañar a la persona que fallece y, a su vez, a quienes están allí presentes realizando la misma tarea que nosotros: dar un adiós lo más sosegado posible.