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Un día, generalmente sin aviso, recibimos una llamada de un conocido, amigo y familiar que nos emplaza en unas horas en un tanatorio. Alguien cercano acaba de fallecer, y de repente caemos en la compra de las flores para el velatorio o para presentar nuestros respetos en el entierro o a la familia.

No es algo en lo que pensemos en el día a día, y por eso muchos pueden caer en el error de plantearse si comprar flores falsas para el funeral. En este artículo encontrarás los motivos principales por los que adquirir plantas naturales y reales en lugar de artificiales.

¿Por qué comprar flores naturales para un funeral?

Las flores artificiales son un apaño rápido que podemos encontrar en eBay, Alibaba o tiendas online similares. A tan solo un clic encontramos muchas opciones que nos entregarán en 24 horas. Son flores que nos sirven para salir del paso, sí, pero, ¿a qué precio?

Aunque comprar plantas artificiales sea lo más cómodo para nosotros debemos tener en cuenta el tipo de acto en el que vamos a entregarlas y los motivos por los que se llevan flores a los tanatorios. No estamos decorando nuestra vivienda, un lugar donde las flores artificiales sin duda tienen un hueco perenne en la decoración, sino presentando nuestros respetos ante un fallecido o sus seres queridos.

Las flores artificiales pueden malinterpretarse como pereza, dejadez, falta de importancia o incluso como una falta de respeto hacia el fallecido y su familia. Recordemos que son momentos duros, muy emotivos, en los que las sensaciones están a flor de piel y cualquier gesto es importante. Qué menos que acudir con flores naturales.

Cierto es que las flores artificiales han mejorado mucho en las últimas décadas en su aproximación a las flores reales. Especialmente en su apariencia, en la que casi parecen reales si uno no se acerca demasiado.

Sin embargo, las flores artificiales carecen de ese aroma y olor característico de las flores naturales. Y, por supuesto, su tacto todavía no es comparable al que sentimos cuando acariciamos un pétalo. La vida tiene un tacto especial casi imposible de replicar, y tratando de dar el pego con algo falso podemos causar cierto malestar a los allegados.

A una tradición milenaria hay que sumar una realidad moderna en el que el planeta requiere de nuestra ayuda en su lucha contra los plásticos. Teniendo en cuenta que casi todas las flores artificiales derivan del petróleo, no parece una decisión acertada.

¿Cuándo comprar plantas artificiales?

Dicho esto, hay algún motivo en el que comprar una flor artificial puede verse como algo aceptable.

Cuando el tanatorio nos entrega las cenizas de un familiar en una urna, puede acompañarla de una flor artificial o un ramo con varias de ellas. Así podrán permanecer siempre en buen estado de conservación en nuestro domicilio. La funeraria no tiene lazos afectivos con los familiares que puedan verse perjudicadas por usar flores artificiales.

Un caso en que podemos prescindir de flores naturales es aquél en el que alguno de los visitantes tenga una alergia severa hacia alguna flor. Algo que de todos modos es muy poco frecuente, ya que las flores que suelen verse en los tanatorios suelen estar libres de alérgenos.

La tela, el terciopelo, la seda o el látex con el que se simulan los pétalos pueden hacernos caer en la trampa de las flores artificiales. Sin embargo, pensemos si estando nosotros al otro lado (siendo los allegados del difunto) nos gustaría recibir un pedazo de plástico durante la despedida de un ser tan querido.

Qué menos que, en estos momentos duros, irnos a objetos reales y naturales, ya sea para una corona o un centro (Por si no las conoces, aquí te contábamos sus diferencias). O incluso para algo más pequeño, como un ramo o una rosa que colocaremos junto al fallecido. Qué menos que presentar nuestro pésame, condolencias y respeto con flores fúnebres naturales.

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