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Para saber cuánto pesan las cenizas de un cuerpo humano tras la cremación del mismo, es necesario tener en cuenta algunos factores y componentes clave que influyen. 

La composición de un cuerpo humano puede llegar a ser fascinante y complejo a partes iguales. Es necesario entender que la composición exacta del cuerpo humano varía de una persona a otra. Factores como la comida, el agua o el lugar de residencia influyen considerablemente en estos porcentajes.  

Aunque el agua es el compuesto que más abunda en el cuerpo humano, también tenemos grandes reservas de oxígeno (65%), hidrógeno (9,5%), nitrógeno (3,2%), fósforo (1%), calcio (1,5%), carbono (18,5%), sodio (0,2%), potasio (0,4%), cloro (0,2%), magnesio (0,1) e, incluso, algunos oligoelementos como el boro, el cromo, el cobalto, el cobre, el flúor o el yodo, entre otros. 

Además, es evidente que, en el proceso de cremación, el agua es el primer componente eliminado por el calor. Después de esto, el cuerpo se convierte en cenizas. Estos restos mantienen la misma forma química tanto antes como después de la incineración. 

Antes de responder a la pregunta sobre cuánto pesan las cenizas de un cuerpo humano, vamos a explicar en qué consiste el proceso de incineración y cómo son las cenizas cremadas. 

El proceso de cremación

En la mayoría de las culturas y países, la cremación se lleva a cabo en los crematorios. Allí es donde se desintegra el cadáver, en una cámara diseñada para soportar altas temperaturas extremas. 

El tiempo que tarda en cremarse un cuerpo humano depende de varios factores relativos a las características de la persona o de las instalaciones. En general suele durar unas tres horas y media.  

Antes de comenzar con el proceso de cremación, es importante que el técnico cuente con la autorización de los familiares más cercanos del fallecido. También necesita un informe médico del forense en el que se indique la causa de la muerte. 

Ahora sí puede comenzar el proceso de cremación. En primer lugar, es importante que no haya ningún elemento que pueda hacer explotar el crematorio. Por lo general, los funerales se celebran en capillas y después, el ataúd se traslada al crematorio. 

Las temperaturas que alcanzan las cámaras aumentan hasta situarse en torno a los 1.800 y 2.100 grados Fahrenheit. Una vez que la cremación termina, las cenizas se colocan en una cámara de enfriamiento hasta alcanzar una temperatura ambiente. 

Los residuos metálicos se eliminan para su reciclaje y los restos que quedan se reducen y trasladas a un recipiente acondicionado para su identificación. 

Por último, las cenizas se colocan en una urna, se identifican y se entregan a los familiares del difunto. 

¿Cómo son las cenizas cremadas?

Después de completar el proceso de cremación, los restos de cenizas cremadas se trasladan a un envase de enfriamiento. Allí se separan todos los elementos metálicos a través de un imán y los fragmentos óseos se reducen a polvo.

La mayoría de las personas tienden a pensar que las cenizas cremadas de un cuerpo humano tienen un aspecto ligero y escamoso, similar a las cenizas de madera. Sin embargo, el aspecto es más parecido a un polvo uniforme de color gris pálido, similar a la arena gruesa. 

Este malentendido aparece porque los restos cremados son principalmente los huesos, mientras que los tejidos blandos se consumen durante el proceso de cremación. 

Ahora sí que ya sabemos cómo es el proceso de cremación y cuál es el aspecto que tienen las cenizas restantes, vamos a contestar a la pregunta cuánto pesan las cenizas de un cuerpo humano. 

¿Cuánto pesan las cenizas de un cuerpo humano incinerado?

El hecho de que la mayor parte de las cenizas cremadas de un cuerpo humano estén formadas principalmente por los huesos, implica que la altura de la persona en cuestión es uno de los aspectos clave que va a determinar la cantidad de cenizas resultante. 

Por ejemplo, el cuerpo cremado de un hombre adulto promedio genera alrededor de seis libras de cenizas, dos más que el de una mujer adulta promedio. 

Utilizando otras medidas y explicándolo con otras palabras, podemos decir que la cantidad media de cenizas que quedan después de la incineración de un cuerpo adulto es de entre 3 y 3,5 litros. Mientras que para un niño, esto es de 0,8 a 2 litros, y para un bebé, de 0,3 a 0,7 litros. 

Otros factores que influyen a la hora de establecer cuánto pesan las cenizas de un cuerpo humano son el tipo de madera del ataúd, el tamaño del difunto o la estructura ósea.