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Los cruceiros de Galicia forman parte indisoluble de la identidad y la imagen de esta bella región. En muchos puntos de su geografía podemos verlos destacar en el horizonte, tanto en mitad de grandes ciudades como en pequeñas aldeas. En cuanto a su significado, hay diferentes historias y leyendas que intentan explicar su existencia, como luego veremos.

Qué son los cruceiros gallegos

El cruceiro es una construcción de piedra, generalmente de granito, que se compone en todo caso de unos elementos comunes.

En primer lugar está la plataforma, que puede tener una o varias gradas. Sobre esta se coloca el pedestal, que habitualmente tiene forma cuadrangular y puede ser liso o llevar algún tipo de inscripción. Sobre este se coloca a su vez el fuste o varal, que se corona con un capitel profusamente decorado con volutas, ángeles u otros símbolos. En el punto más alto se sitúa la cruz con Cristo en ella, y a su espalda suele haber una imagen de la Virgen María o de algún santo. En muy pocas ocasiones nos podemos encontrar un cruceiro de piedra rematado con una cruz sola.

Dónde encontrarlas

Disfrutar de la belleza de estas obras de arte no es complicado, ya que están presentes en muchas zonas de Galicia.

Lo más común es que estén en lugares públicos, especialmente en zonas que son un cruce de caminos. Además, también están presentes en lugares elevados y en atrios de iglesias.

En toda Galicia hay unos 12 000 cruceiros. El más antiguo que se conserva es del siglo XIV y es el de Melide, pero el más famoso es sin duda el de O Hío en Cangas, que está junto a la Iglesia de San Andrés y llama la atención por lo bien trabajado que está, con más de 30 personajes bíblicos a lo largo de su cuerpo.

Aunque los cruceiros de Galicia son los más famosos, también los encontramos en otras zonas de la Cornisa Cantábrica y en Castilla y León, aunque en menor número. Portugal, Brasil, Irlanda, Inglaterra y la Bretaña francesa son otras de las regiones en la que se han registrado monumentos de este tipo.

Cuál es el significado de los cruceiros de Galicia

No cabe duda de que los cruceiros gallegos tienen un componente claramente religioso, y es cierto que en muchos casos se erigían para cristianizar un lugar. Pero con el paso del tiempo estos monumentos se popularizaron y se cree que la mayoría de los que perviven actualmente tenían como fin honrar la memoria de un fallecido.

Igual que hoy en día visitamos las tumbas de nuestros difuntos y llevamos flores, hace unos siglos las familias más pudientes erigían cruceiros para recordar a sus familiares.

Otros tienen finalidades mucho más prácticas como separar el territorio de un municipio del de otro, y hay numerosas leyendas que hablan de estas construcciones como una forma de pedir perdón al cielo por los pecados cometidos.

Todos los cruceiros de Galicia son diferentes entre sí, no solo en su estética, también en la razón que llevó a su creación. Por eso, si vas a visitar la zona y ves alguno en tu camino, no dudes en informarte sobre su historia, seguro que te sorprende. Flores tanatorio m30