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En nuestra cultura, cuando una persona muere, es costumbre celebrar un velatorio al que acuden amigos y familiares a mostrar sus respetos. Después se celebra el entierro, que suele ser un acto más íntimo. Esto hacer que estar arropados de otras personas sea clave cuando se trata de cómo afrontar una muerte.

¿Por qué necesitamos despedirnos de nuestro ser querido?

Se ha escrito mucho sobre cómo superar la muerte de un familiar, y lo cierto es que al final todo se resume en aceptar lo que ha pasado para poder continuar adelante. Sin embargo, hay ocasiones en las que no es posible hacer una despedida. Ocurre en casos de accidentes o desapariciones, y muy recientemente lo hemos visto a causa del coronavirus.

Cuando se produce la muerte de un familiar pasamos por las diferentes etapas del duelo, que son:

  • Negación.
  • Ira.
  • Negociación.
  • Depresión.
  • Aceptación.

Es un proceso que se produce de forma natural, pero circular por esta senda hasta llegar a la aceptación es mucho más fácil si en un momento duro como lo es el perder a un ser querido nos sentimos protegidos por nuestro entorno. Por eso, afrontar una pérdida sin que haya una despedida puede hacer que el proceso se alargue y sea más duro.

Cómo afrontar la muerte de un familiar

Huye de la culpa

En los últimos meses, miles de personas han fallecido en los hospitales y residencias sin que sus seres queridos se pudieran despedir. No es extraño que los supervivientes tengan una sensación de culpa por no haber podido estar ahí en un momento tan importante y no haberse despedido.

Sin embargo, no hay razón real para esa culpa. Cuando una persona muere de forma repentina y no podemos estar ahí no debemos obsesionarnos con ello. Esto solo hará que no avancemos en las fases del duelo y el dolor sea peor.

No renuncies a la despedida

Para superar una pérdida, hay que despedirse. Que no lo hicieras en el momento de la muerte no quiere decir que ya no se pueda hacer.

Un método que siempre funciona bien es escribir lo que sentimos. Con frecuencia, sencillas frases cortas para recordar a los seres queridos pueden incidir muy positivamente sobre nuestro estado de ánimo.

También es buena idea hacer una pequeña reunión con amigos y familiares para honrar al difunto e incluso hacer una visita al cementerio, aunque ya haya pasado tiempo desde el fallecimiento.

Expresa tu dolor

Cuando hablamos de cómo afrontar la muerte no podemos perder de vista que en estos casos es esencial dejar fluir todo lo que tenemos dentro. No intentes hacerte el fuerte o la fuerte y no llorar. Habla con los demás sobre cómo te sientes, expresa lo que llevas dentro y llora todo lo que sea necesario. Comprobarás que después de hacerlo te sientes mucho mejor.

Como decíamos antes, no te olvides de visitar la tumba y llevar unas flores. Aprovecha este momento para expresar tus sentimientos a través de frases cortas de recuerdo como “tu familia te quiere” o “nunca te olvidaremos” en un bonito centro funerario o incluso en una corona funeraria.

 

Quizá en su momento no pudo haber una despedida, pero nunca es tarde para ella. Organízalo todo y así notarás que poco a poco ese dolor se va calmando.