Seleccionar página

Depositar los restos mortales de un ser querido no es una tarea agradable, pero pensar que se van a quedar en un lugar agradable y que seguramente él o ella hubiera elegido, es un gran consuelo. Sin embargo, muchas veces es difícil decidir cuál será el lugar adecuado para el descanso eterno, ya que tenemos varias opciones a nuestra disposición. En este caso vamos a centrarnos en el columbario y qué lo hace diferente de otras sepulturas.

¿Qué es un columbario?

Cuando hablamos de sepulturas nos referimos a unidades de enterramiento, pero no todas son iguales. En la actualidad las más populares son las tumbas, los nichos y los columbarios.

Las tumbas están pensadas para el enterramiento de cuerpos en el suelo, mientras que en el nicho se da sepultura al fallecido en una estructura construida artificialmente, lo que permite aprovechar mejor el espacio en los camposantos.

En el caso concreto del columbario, se trata de una sepultura de uso exclusivo para urnas cinerarias. Su estructura es muy similar a la del nicho, solo que en este caso su tamaño es más pequeño.

En la actualidad la mayoría de los cementerios que hay en España ofrecen este tipo de sepulturas que, por otro lado, se han vuelto muy populares, puesto que el número de incineraciones aumenta cada año.

Aunque son espacios pequeños por estar pensados para urnas, es posible encontrar columbarios algo más grandes diseñados para albergar a la vez las cenizas de diferentes miembros de una familia.

¿Qué tipo de flores son las adecuadas para un columbario?

En el momento del entierro es normal que amigos y familiares del fallecido hayan enviado centros funerarios y otras flores.

Sin embargo, dado que el columbario es una estructura construida en altura y que además es un espacio pequeño, va a resultar muy complicado que todas las flores puedan usarse.

En estos casos es aconsejable que las personas más cercanas al fallecido opten por un ramo funerario de pequeño tamaño, que pueda meterse dentro del columbario junto con la urna de las cenizas.

Si se han recibido muchas flores y no todas se pueden dejar decorando el columbario por la falta de espacio, es un bonito detalle aprovechar esas flores para dejárselas a otro difunto que descanse en el mismo cementerio.

Una vez pasado el entierro, si se desea hacer una visita al cementerio y llevar unas flores a esa persona especial que ya no está aquí, es una buena idea llevar un ramo no demasiado grande. Los claveles pueden ser una muy buena elección en estos casos, puesto que la flor no tiene un tamaño excesivo.

Los columbarios son lugares perfectos para el descanso eterno. Están construidos con materiales que apenas necesitan mantenimiento y se pueden personalizar al máximo. Por eso se están perfilando como una de las opciones más demandadas tanto por las personas que han perdido a sus seres queridos y necesitan un lugar para depositar sus cenizas como por aquellos que quieren encargarse personalmente de dejarlo todo listo para cuando llegue el momento de su entierro.