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La construcción de cenotafios tiene su origen en el paganismo de la Antigüedad clásica, cuando se pensaba que un cenotafio evitaba que los fallecidos que no habían recibido la adecuada sepultura vagasen durante 100 años antes de poder ser admitidos en los Campos Elíseos, el paraíso de los antiguos griegos.

Qué es un cenotafio

Combinación de las palabras griegas “kenos” (vacío) y “taphos” (tumba), un cenotafio es un sepulcro o tumba en el que no se ha depositado ningún cuerpo, pero que sirve de homenaje al fallecido o fallecidos.

Ejemplos de cenotafios son las numerosas “tumbas al soldado desconocido” que existen en muchos países, y que son monumentos funerarios en honor a los caídos en diferentes guerras.

Cenotafios famosos

A lo largo de la historia son numerosos los cenotafios en honor de personalidades relevantes, siendo las más famosas las pirámides de Egipto, especialmente las de la IV Dinastía, de los faraones Keops, Kefren y Mcerino.

En tiempos más recientes se han erigido cenotafios en distintos continentes y por motivos variados.

En América son muy conocidos los cenotafios argentinos erigidos en diferentes ciudades del país sudamericano en honor de los caídos en la Guerra de las Malvinas, que se desarrolló a principios de los años 80. En Venezuela existen también cenotafios muy visitados dedicados a los héroes de la Guerra de Independencia: Francisco de Miranda y Antonio José de Sucre.

En el continente asiático destaca el cenotafio de hormigón que conmemora, en la ciudad de Hiroshima, a los más de 200.000 fallecidos por los efectos de las bombas atómicas lanzadas por la aviación norteamericana sobre esta ciudad y Nagasaki en agosto de 1945.

En Europa tienen gran fama los cenotafios erigidos en honor de Carlos I, Felipe II y la dinastía Habsburgo en el Monasterio de El Escorial, diseñados por el arquitecto Juan de Herrera.

También en España tiene gran fama el cenotafio de Madrid, dedicado a los Héroes del dos de mayo, iniciadores de la Guerra de Independencia contra el invasor francés en 1808. También muy conocido es el cenotafio dedicado a los Reyes Católicos, así como el dedicado al genial científico Isaac Newton.

Cenotafio de los Reyes Católicos

Tumba monumental en honor de Fernando II de Aragón e Isabel de Castilla cuya construcción fue finalizada en el año 1517.

Realizada en mármol de Carrara, se ubica en la Capilla Real granadina, adosada a su catedral y fue obra del artista italiano Domenico Fancelli.

Cenotafio de Newton

Fue el diseñador y arquitecto Etienne Louis Boullée el encargado de realizar este cenotafio en honor del que es posiblemente el científico más reverenciado de la historia: Isaac Newton.

De gran sencillez y sin ornamentaciones superfluas, muy en la línea de este artista francés que estaba fascinado por la sabiduría y descubrimientos de Newton, tuvo una enorme influencia en el estilo escultórico de posteriores cenotafios. Su maestría fue transmitida a través de numerosas instituciones en las que este polifacético artista sentó cátedra con sus clases magistrales, tales como la Real Academia de Arte de París y la Ecole Nationale de Ponts de Chaussées.

Cómo adornar un cenotafio

Con flores, siempre con flores. Así ha sido desde que Andrómaca le dedicara un cenotafio a su marido Héctor, según Homero.

Deben realizarse como muestra de respeto y amor, tanto si se decora con flores naturales como con flores artificiales, buscando la máxima belleza en los arreglos florales.

Coloca los ramos directamente sobre la tumba o sobre una canasta. También puedes depositarlas en un jarrón, consultando previamente la normativa del cementerio donde se encuentre el cenotafio.