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Afrontar la pérdida de un ser querido nunca es fácil, especialmente si se trata de una persona tan cercana como un padre o una madre. Hay muchas formas diferentes de afrontar el dolor provocado por la ausencia de alguien que era especial en nuestra vida, pero está demostrado que escribir una carta a un padre fallecido tiene múltiples efectos beneficiosos sobre nuestro equilibrio mental.

Escribir ayuda a sanar

En psicología se estudia desde hace muchos años la conocida como terapia narrativa. Coger lápiz o bolígrafo y papel y plasmar nuestras ideas nos ayudar a organizarlas y a integrar las emociones.

Cuando una persona querida se va, es posible que nosotros nos quedemos con la sensación de que nos han faltado cosas por decir. Puede ser algo tan sencillo como un “te echo de menos, papá” o cosas mucho más extensas y complejas.

Que nuestro padre ya no esté aquí no quiere decir que no podamos comunicarnos con él. Una muy buena opción es escribir una carta y plasmar en ella todo aquello que nos ha quedado por decir. O incluso aquellas cosas que han pasado en nuestra vida desde que nuestro padre no está  y que nos gustaría compartir con él tal y como lo hubiéramos hecho si hubiera seguido con vida.

Terminando asuntos incompletos

La sensación de tener asuntos pendientes o cuestiones que no hemos podido resolver con nuestro padre ya fallecido nos impide seguir adelante y hace que el luto se prolongue más de lo debido.

Con algo tan sencillo como escribir una carta a un padre fallecido podemos dar el siguiente paso para superar la pérdida.

Si te estás preguntando “¿cómo puedo hacer una dedicatoria a mi padre fallecido?” ya te adelantamos que no hay una forma perfecta de hacerlo. Lo mejor es dejar que las ideas y los sentimientos fluyan de forma natural.

Se trata de coger un bolígrafo y un papel y dejar que las palabras fluyan de forma totalmente libre. Dedica unos minutos a escribir sin repasar lo que has puesto. Cuando termines la carta léela para ti y descubrirás que has expuesto tus verdaderos sentimientos.

Un último paso para sanar

Ahora que ya tienes tu carta lista es momento de ir un poco más allá. Nuestra recomendación es que acudas al cementerio en el que esté enterrado tu padre. Aprovecha para llevarle un ramo de flores y lleva también contigo la carta.

Allí mismo lee tu carta en voz alta, no sientas miedo ni vergüenza de exponer tus sentimientos. No vas a ser ni la primera ni la última persona que hace esto. Se trata de una terapia muy habitual que funciona muy bien. Tras tu visita puedes destruir tu carta.

Seguramente después de este pequeño ritual te vas a sentir mucho mejor. Además, lo bueno es que puedes repetirlo siempre que lo consideres necesario. Cuando llegue la fecha de su cumpleaños o alguna otra fecha especial quizá tengas cosas que te apetezca compartir con él. No dudes en visitar su sepultura y compartir unas palabras. Te sentirás más cerca de él.

Servicio urgente en el Tanatorio de la M30 y resto de tanatorios de toda la comunidad de Madrid